Evaluación
¡Qué palabra! Creo que a lo largo del tiempo y como parte del proceso de enseñanza–aprendizaje, ha generado más incógnitas que soluciones. Me doy cuenta que me queda mucho por aprender. Cada vez que leo material veo que es un término complicado y que a ésta complicación agregarle las tecnologías es más complicado aún.
Pero, si el mundo no deja de cambiar, si para los jóvenes la tecnología (teléfonos, computadoras, etc.) es algo natural y si lo que queremos lograr es enseñar a los alumnos actuales y para desempeñarse en éste mundo es oportuno y hasta indispensable incorporar las tecnologías en el proceso de enseñanza–aprendizaje.
Debo reconocer que a pesar de haber creado antes algún blog me generó complicaciones pero espero que sea como todo. Siempre los primeros pasos no son fáciles. Por ejemplo preparar mi primera clase de cuarenta minutos me llevó una semana.
Respecto a la bibliografía del primer módulo que pareció muy interesante, clara y sencilla. Sólo que al ser un poquito larga, el leerla y releerla para producir las preguntas o agregar comentarios a mis compañeros me insumía mucho tiempo, elemento que en éstos días es escaso.
No he interactuado mucho con mis compañeros y espero mejorar en las próximas semanas. Pero debo aclarar que su interacción me resultó de gran ayuda. Por ejemplo, cuando me compliqué con el blog, ya habían preguntado por una complicación similar y las muchas respuestas, colaborando con mi compañera, me ayudaron a solucionar el problema.
Fue un reto especial y muy favorable el tener que realizar preguntas o plantear dudas sin saber quién sería el destinatario. Parecía algo sencillo al leer la consigna y resultó que en un archivo escribí y borré preguntas, las modifiqué varias veces, releí la bibliografía y me costó decidir cuáles subir al blog.
Luego de todo eso recibir un comentario fue muy gratificante.
En resumen: Experiencia de aprendizaje enriquecedora y positiva.